Respirar bien, correr mejor

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A ver si lo adivinamos, #RealRunnerNN principiante: la primera semana de entrenamiento ha sido infernal. No solo hablamos de agujetas y cansancio, nos referimos a esa angustia por no lograr respirar del todo, a esos últimos minutos al borde de la asfixia, al ardor en los pulmones y la opresión de la caja torácica, y a los molestos pinchazos en el abdomen (otro día hablaremos del temido 'flato') que nos obligan a detenernos.

La mayoría de estos síntomas remiten a los pocos días de comenzar el entrenamiento, pero existe un método infalible para mitigar todas estas molestias con el que incluso mejorarás tu resistencia y fortaleza como #RealRunnerNN: respirar.

La respiración completa (algunos la llaman 'yóguica', por ser la base de esta práctica milenaria) mejora la capacidad pulmonar y tus procesos fisiológicos, elimina toxinas y será tu mejor aliada para mejorar tus tiempos, reducir la fatiga y entrenar tu resistencia.

Aprender a respirar correctamente no es sencillo al principio, pero con la práctica irás interiorizando el mecanismo y llegará un momento en el que tu cuerpo asimilará la mecánica de forma natural.

Cómo respirar mientras corres

​1. Lleva la respiración hasta bien abajo, que te llene el vientre. Si sientes cómo se expande y se encoge tu abdomen al inspirar y espirar, lo estás haciendo bien.

2. Ahora que tienes más espacio para contener el aire que respiras, úsalo. Tomar hondas bocanadas proveerá de más oxígeno a tus músculos, aumentarás la resistencia de tu organismo y evitarás la fatiga pulmonar.

3. Por la boca muere el pez, pero el runner corre más. Mantén la boca abierta para aumentar el flujo de aire a tu organismo.

4. Encuentra tu ritmo ideal de respiración. Puedes acompasarla con tu pisada o mantener un ritmo de tres al inspirar y espirar. Lo importante es que el ritmo sea cómodo y te permita mantenerlo cuando aumentes la velocidad.

​5. Cuando hayas dado con tu ritmo y tu cuerpo tenga asimilado por completo el nuevo mecanismo de respiración, lo sabrás porque podrás hablar con tus compañeros de running sin perder el resuello o tener que parar por el flato.

Parece sencillo, ¿verdad? Lo realmente complicado es habituarse al proceso de respirar correctamente de forma natural, integrar la respiración completa en tu vida diaria. ¿Nuestros consejos?

  • ​​Que la inspiración te pille practicando: la ​práctica no solo es la vía más rápida ni el camino más fácil, además es la única manera.
  • ​Hacer ejercicios de respiración controlada, nadar o hacer yoga serán los mejores apoyos.

Una última cosa: ¿fumas? Si es así, puede ser que no estés dando lo mejor de ti al practicar. Continúa entrenando y haciendo ejercicios de respiración hasta que la respuesta natural de tu cuerpo al tabaco sea 'No'.​​​​​

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